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martes, 5 de noviembre de 2013

¡Viva el vino!

En alguna entrada anterior ya hemos hablado de las propiedades beneficiosas que el vino, tinto en este caso, ofrece a nuestro organismo: es un excelente antioxidante.

El próximo día 10 de noviembre se celebra el día europeo del enoturismo, es decir, se fomenta y promocionan los territorios de zonas vinícolas como activos económicos; por este motivo se intenta estimular el turismo, a nivel internacional como a nivel local y nacional. 

Estas jornadas se realizan hace ya cinco años y en nuestro país son beneficiadas ciudades como: Aguilar de la Frontera, Alcázar de San Juan, Aranda de Duero, Jerez de la Frontera, tomelloso, Vilafranca del Penedés o Villarrobledo, entre otras. A nivel internacional, el Día Europeo del Enoturismo se celebra también en países como Portugal, Eslovenia, Grecia, Italia, Alemania o Francia

Una de las propuestas de esta jornada vinícola es viajar para disfrutar de ofertas de alojamientos y de comidas para disfrutar de la cultura del vino. A continuación os dejo un enlace sobre el enoturismo en España. 



jueves, 24 de octubre de 2013

Camarero, un tinto por favor.

Para cuidar el corazón y alargar la vida se recomienda beber una copa diaria de vino a cualquier hora del día y sobre las comidas. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardíacas encabezan la lista de causas de muerte en todo el mundo. Distintos estudios científicos han demostrado que los habitantes de los países que siguen la dieta mediterránea, y por tanto consumen vino en cantidades moderadas, tienen un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Resultaba paradójico que los franceses mostrasen altos niveles de colesterol, (debido al consumo de mantequillas, natas y quesos) y, sin embargo, presentaran una mortalidad baja por problemas de corazón. A este hecho se le llamó " la paradoja francesa". Más tarde, se observó que los franceses a diferencia de los habitantes de los países nórdicos tomaban en las comidas una copa de vino tinto.

Hoy sabemos que el tanino de los vinos tintos (cuando se practica un consumo moderado), ayuda a mantener más limpias nuestras arterias, contribuyendo a evitar enfermedades cardiovasculares. Asimismo, recientes estudios han demostrado que el resveratrol, una sustancia que se encuentra en la piel de la uva negra, puede ayudar a retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades geriátricas como el Alzheimer.

Pues resulta que el vino tinto tiene polifenoles y flavonoides, y éstos serían los factores que le dan ese poder antioxidante. En las uvas, los flavonoides se concentran en la piel (hollejo). Cuando los viñateros hacen el vino tinto, le dejan la piel en el caldo a fermentar. En contraste, en el vino blanco, el hollejo es removido. Como resultado el vino tinto tiene niveles más altos de flavonoides que el vino blanco.

Hoy en día está demostrado que el vino es un buen ayudante para nuestro corazón, pero no se queda ahí porque, además, el vino se recomienda en casos de anemia ya que contiene medio miligramo de hierro y ayuda a la absorción del hierro.

La moderación es la clave para obtener beneficios del vino.

¿Y si no nos gusta el vino? Pues hay otras opciones. Los flavonoides también se encuentran en otros comestibles como las propias uvas, el té, las cebollas, ajos, manzanas y cerezas.