El cardiólogo Dariush Mozaffarian trabaja en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y es especialista en nutrición y además dirige el programa de Epidemiología Cardiovascular de la Universidad de Harvard en Estados Unidos. Este experto ha visitado España para participar en el Congreso Internacional de Nutrición que se celebró en Granada.
El equipo de el periódico El Mundo le han realizado una entrevista curiosa de la que podemos destacar un par de titulares como: algunos carbohidratos son más perjudiciales que las grasas, o bien que estar obeso no significa que nuestra dieta sea la equivocada.
Siguiendo en la línea de la obesidad, Dariush Mozaffarian nos dice que aunque una persona obesa no pierda peso cambiando de dieta, su probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares se reducirá drásticamente. Del mismo modo, y dado que "la obesidad influye en numerosos tumores, en la incidencia de depresión y fallo cardíaco" , practicando un poco de actividad física, se mejora exageradamente nuestra salud.
Sabemos que la mayoría de alimentos aportan muchos mas nutrientes si no son sometidos a cocción ni a ningún proceso, al natural.
Hoy presentamos dos alimentos que se benefician de una cocción. Son el huevo y el tomate.
- El huevo: se beneficia nutricionalmente cuando lo cocinamos, no sólo porque reducimos todo riesgo bacteriano, sino también, porque la cocción inactiva la adivina, una antivitamina que impide la utilización de la biotina o vitamina B8.
Además la albúmina o proteína que constituye la clara del huevo se vuelve mas digerible cuando es cocida.
- El tomate: el tomate es un alimento rico en licopeno, y si bien otros nutrientes pueden perderse con la cocción, este caroteno se concentra con la misma. Es decir, el tomate frito o el extracto de tomate, pueden ofrecernos mucho más licopeno con función antioxidante que el tomate fresco.
Para cuidar el corazón y alargar la
vida se recomienda beber una copa diaria de vino a cualquier hora del
día y sobre las comidas. ¿Qué hay de cierto en todo esto?
Según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), las enfermedades cardíacas encabezan la lista de causas
de muerte en todo el mundo. Distintos estudios científicos han
demostrado que los habitantes de los países que siguen la dieta
mediterránea, y por tanto consumen vino en cantidades moderadas,
tienen un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Resultaba paradójico que los franceses
mostrasen altos niveles de colesterol, (debido al consumo de
mantequillas, natas y quesos) y, sin embargo, presentaran una
mortalidad baja por problemas de corazón. A este hecho se le llamó
" la paradoja francesa". Más tarde, se observó que los
franceses a diferencia de los habitantes de los países nórdicos
tomaban en las comidas una copa de vino tinto.
Hoy sabemos que el tanino de los vinos
tintos (cuando se practica un consumo moderado), ayuda a mantener más
limpias nuestras arterias, contribuyendo a evitar enfermedades
cardiovasculares. Asimismo, recientes estudios han demostrado que el
resveratrol, una sustancia que se encuentra en la piel de la uva
negra, puede ayudar a retrasar el envejecimiento y prevenir
enfermedades geriátricas como el Alzheimer.
Pues resulta que el vino tinto tiene
polifenoles y flavonoides, y éstos serían los factores que le dan
ese poder antioxidante. En las uvas, los flavonoides se
concentran en la piel (hollejo). Cuando los viñateros hacen el vino
tinto, le dejan la piel en el caldo a fermentar. En contraste, en el
vino blanco, el hollejo es removido. Como resultado el vino tinto
tiene niveles más altos de flavonoides que el vino blanco.
Hoy en día está
demostrado que el vino es un buen ayudante para nuestro corazón, pero no se queda ahí porque, además, el vino se recomienda en casos de anemia ya que
contiene medio miligramo de hierro y ayuda a la
absorción del hierro.
La moderación es la clave para obtener
beneficios del vino.
¿Y si no nos gusta el vino? Pues hay
otras opciones. Los flavonoides también se encuentran en
otros comestibles como las propias uvas, el té, las cebollas, ajos,
manzanas y cerezas.
"La nutrición emocional o emotiva se basa en dos principios fundamentales de la nutrición ortomolecular, centrada en la relación entre la comida y la mente". Por este motivo, nuestro estado de ánimo es un reflejo del estado de nuestros sentimientos de tal modo que éstos influyen en nuestra conducta alimentaria.
La relación sentimientos-alimentación es tan estrecha que para que el cuerpo se desarrolle también deben desarrollarse los sentimientos; una vida emocional equilibrada favorece hábitos alimentarios sanos.
Cuando la persona está centrada y estable en el sentido emocional, tiene la fuerza interior necesaria para adaptarse a una nutrición eficaz y hacer frente a imprevistos. Desde la infancia estamos aprendiendo qué es lo que nos satisface y qué no, tanto en la forma de alimentarnos como de comunicarnos, por ejemplo. Si hemos aprendido lo que nos satisface y pensamos buscarlo en un lugar equivocado, terminará provocándonos sentimientos de ansiedad, transformando esta sensación de insatisfacción en frustración que nos dirige de nuevo a seguir buscando la satisfacción sin encontrar nuestro equilibrio.
Del mismo modo que los estados de ánimo influyen en nuestra alimentación, nuestros hábitos alimenticios influyen también en nuestros sentimientos. Una selección inadecuada de alimentos afecta el estado emocional de la persona.
Por ejemplo, los cambios de humor son un síntoma de agotamiento, por lo tanto es una señal de que el nivel de azúcar en sangre es bajo, y éste puede ser el motivo del agotamiento.
la glucosa es el principal aporte energético del cerebro y del sistema nervioso, por lo que cuando su nivel en sangre disminuye son los primeros afectados. Los síntomas más comunes son depresión, ansiedad, fatiga, irritabilidad, cambios de humor y nerviosismo.
Del mismo modo el ácido láctico puede producir ansiedad y cambios de humor y nuestro sistema inmunológico puede verse en peligro. Si este sistema de protección contra enfermedades e infecciones está agotado, una pequeña cantidad de estrés oxidante puede causar cambios de humor.
“Somos animales amorosos. Enfermamos y hacemos enfermar cuando el amor se nos bloquea” Humberto Maturana
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una inflamación crónica de la parte próxima del intestino delgadoo yeyuno, causada por la exposición a la gliadina, una proteína vegetal de algunos cereales en la dieta.
La gliadina es uno de los componentes del gluten (proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno, el triticale, el kamut, la espelta y posiblemente la avena —en este último caso por cuestiones de contaminación cruzada—). Al ser expuesta a la gliadina, la enzimatransglutaminasa tisular modifica esta proteína y el sistema inmune del individuo produce una reacción cruzada en contra en el intestino delgado, causando una reacción inflamatoria de las vellosidades que recubren el intestino e interferencias en la absorción de nutrientes.
""Lo mejor que le puede pasar a un celíaco es que le digan que lo es", es el testimonio de gente que sufre esta enfermedad, la cual afirma también que "cada vez es mas fácil convivir con esta enfermedad".
Nos hablan también de la adaptación de la persona a esta nueva "dieta" y cómo detectar si tu también padeces esta enfermedad.
Existen una serie de mitos populares que cada día condicionan nuestra dieta y nuestro estilo de vida en lo que a nutrición se refiere. En esta entrada intentaremos desmontar algunos de estas leyendas; empezaremos por la más común y extendida: los alimentos integrales.
Las harinas y cereales integrales tienen prácticamente las mismas calorías que los productos refinados, pero son más sanos por su alto contenido en fibra y minerales. "No adelgazan, sino que, al contener más fibra, regulamos la función intestinal y eliminamos más toxinas. Además, al ser saciante, evitamos comer más cantidad"- afirmando por varios dietistas.
Aunque no tengan una capacidad de adelgazamiento, estos alimentos son beneficiosos para reducir el riesgo de sugrir trastornos cardíacos coronarios, tal y como se afirma en recientes investigaciones epidemiológicas.
Continuamos con la sal; en algún momento todos hemos escuchados eso de que la sal provoca un aumento de peso. También es falso. Se trata de un minesral, y como tal es un producto sin calorías; lo que puede provocar un consumo excesivo de sal es retención de líquidos en problemas que tengan un trastorno renal, por ejemplo.
Tomar agua en las comidas engorda: FALSO. El agua tampoco contiene calorías por lo que no afecta cuándo se consuma, bien sea antes o durante la comida. Además de esto, el agua no tiene capacidad para quemar grasas, por lo que si sólo la consumimos con esta finalidad estaremos comentiendo un gran error. La cantidad recomendada es de 2 a 2,5 litros al día; este gesto ayudará a su tránsito intestinal y a controlar la cantidad de comida que ingiere.
En una "buena dieta" se sustituyen las grasas de origen animal por las grasas vegetales, consideradas más saludables. Con la excepción del aceite de oliva, las grasas no son beneficiosas ya que en estado sólido causan problemas cardiovasculares; en el caso de tratarse de grasas insaturadas, aportan beneficio en la reducción del colesterol, al igual que los pescados azules.
Si nos centramos en las prácticas para conseguir la pérdida de peso, encontramos acciones como la utilización de laxantes o saltarse comidas para evitar la ingesta de calorías.
"Para alimentarte bien es mejor comer muchas veces y poca cantidad" afirman dietistas y nutricionistas; este sistema permite que podanmos sentarnos a la mesa sin la sensación de ansiedad que nos lleva a los atracones. Además, esta práctica favorece la digestión.
Como conclusión final, destacar que el método correcto para perder peso es asesorarse con un profesional que nos indique y establezca cuál es la dieta más adecuada y, después de ésto, practicar deporte regularmente.
Además de perder peso, el deporte nos dará una sensación de bienestar y un mejor estado de ánimo.
Una reducción de 100 kcal al día puede producir una reducción de peso de aproximadamente 5 kg a lo largo de un año.
Cada vez son más las fórmulas utilizadas por la población para intentar bajar unos Kilos. En esta entrada lo que vamos a intentar es dar a la gente una forma fácil de adelgazamiento con bajo coste y mucho rendimiento si se trata de bajar unos kilos, ya que se trata de una dieta no agresiva y que adelgaza progresivamente a lo largo del tiempo.
El balance energético diario es aproximadamente 1800 kcal en las chicas y 2000 en los chicos, con lo que la reducción de 100 calorías es muy fácil.
En el enlace, a continuación, le mostramos más información y formas de reducir esas 100 calorías de la dieta.